Comprobamos que tu producto cosmético es seguro durante toda su vida útil. Mediante el challenge test cosmética evaluamos la eficacia del sistema conservante de tus fórmulas. De esta manera, respaldamos la entrada al mercado de los productos, garantizando el cumplimiento de las normativas.
El ensayo de eficacia conservante se realiza siguiendo la metodología estandarizada y reconocida en la Unión Europea y proporciona documentación válida para el Product Information File (PIF) de tu producto cosmético.
En VLab Consulting te guiamos en la interpretación de resultados y la optimización de tu sistema conservante. Solicita tu presupuesto hoy mismo.
El challenge test cosmético, también conocido como Ensayo de Eficacia del Conservante, es una prueba microbiológica que permite verificar la eficacia del conservante y su resistencia a la contaminación microbiana durante su uso. Es decir, simula lo que ocurre cuando un consumidor utiliza el producto.
El test consiste en inocular microorganismos específicos (bacterias, levaduras y mohos) en el producto cosmético. Se deja actuar las cepas por un tiempo determinado para verificar si los conservantes utilizados mantienen bajo control su proliferación.
El objetivo es garantizar la estabilidad y seguridad del cosmético. Permite comprobar que la sustancia conservante utilizada es la adecuada y si la concentración es la correcta.
El challenge test de microbiología cumple con las siguientes funciones:
La norma ISO 11930:2019 ("Cosmetics - Microbiology - Evaluation of the antimicrobial protection of a cosmetic product") es un estándar internacional que establece las directrices y los métodos para evaluar la protección antimicrobiana de un producto cosmético.
En esta norma se especifican los microorganismos que se deben utilizar en el challenge test cosmética, cómo deben inocularse y cómo medir la reducción de estos a lo largo del tiempo.
El ISO 11930 challenge test es obligatorio en productos que presentan un riesgo potencial de contaminación microbiana y posterior proliferación. Tales como:
Productos con fase acuosa
Cremas, lociones, geles, tónicos, champús, acondicionadores, mascarillas y maquillajes líquidos.
Productos destinados a zonas sensibles
Aquellos que se aplican en el contorno de ojos, mucosas o piel dañada, como productos para bebés, protectores solares, cremas íntimas.
Productos en envases que faciliten la contaminación
envases donde el usuario introduce los dedos, o productos que no contengan dispensadores airless, tienen un mayor riesgo.
Productos de uso repetido
Aquellos que se usan durante un periodo prolongado tras su apertura.
Los resultados del challenge test microbiología se determinan comparando la reducción de los microorganismos inoculados con los criterios de aceptación. De acuerdo a la norma ISO 11930, estos criterios pueden ser:
Es el más estricto; para las bacterias, requiere una reducción de al menos 3 logaritmos en 7 días y no más de un aumento en 28 días. Para levaduras y mohos, se exige una reducción de al menos 1 logaritmo en 14 días y no más de un aumento en 28 días.
Se aplica a productos de bajo riesgo de contaminación. Requiere una reducción de al menos 2 logaritmos para bacterias en 7 días, y para levaduras y mohos, una ausencia de aumento o un ligero aumento sin superar la concentración inicial en 28 días.
Los resultados del test se detallan en el informe que formará parte del Expediente de Información del Producto (PIF), que debe contener toda la información sobre el producto, incluyendo su seguridad.
El challenge test dura 28 días de acuerdo a la ISO 11930. La norma indica que se deben hacer ensayos a los 0, 7, 14 y 28 días desde la inoculación de los microorganismos.
El análisis microbiológico verifica la ausencia de microorganismos patógenos o la presencia de estos dentro de unos límites aceptables en un lote de producto ya fabricado. El challenge test, por su parte, evalúa también la capacidad intrínseca del producto para defenderse de futuras contaminaciones durante su uso normal.
Si un producto no supera el test, no puede ser comercializado. Es necesario ajustar la concentración o el tipo de conservantes.